Domingo, 09 de octubre de 2005
Libro primero
Peque?a novela nocturna


Llevaban las puntas de los bigotes trenzadas como un l?tigo. No hab?an re?do durante generaciones y las arrugas marcaban sus a?os en la parte superior de sus caras. Envejec?an porque pensaban y no de alegr?a. Sab?an que los jud?o les llamaban "edomeos"; ellos se llamaban a s?i mismos "sal". Hace falta mucho tiempo para que un hombre consuma un pu?ado de sal-pensaban ellos- y eran pacientes. Llevaban dos signos: el del cordero y el del pez. Daban al cordero pasteles amasados con l?grimas y al pez un anillo de masa porque el pez es el esposo del alma. Tuvo que pasar mucho tiempo -cuatro o cinco generaciones- hasta que uno de ellos dijo:

-Lo que m?s me gusta es el ?rbol que habla; es el ?ncio que da un fruto doble. En ?l se puede distinguir entre el silencio y el mutismo. Porque un hombre con el coraz?n henchido de mutismo y otro con el coraz?n henchido de silencio no se parecen en nada...
El que lo hab?a dicho era de Antioqu?a y muri? en Roma, en el a?o 107, sin apretar los dientes, entre los de una fiera, sin miedo y sin odio, junto con su compatriota Ignacio. Igual que no se puede ver un grano de trigo todo lo que est? inscrito en ?l -c?mo ser? la espiga, qu? altura tendr? el tallo y cu?ntos granos llevar?-, de la misma forma no se pod?a deducir nada de su frase y sin embargo ya todo estaba inscrito en ella.

(...)


Todo esto es una gran desgracia en la que nos sentimos como pez en el agua -pensaba el fracasado arquitecto Atan?s Svilar sumergi?ndose en sus cuarenta a?os como en sudor ajeno.
Hab?a estudiado en Belgrado, entre 1950 y 1956, en la Facultad de Arquitectura. Ya entonces aprendi? que su labio superior estaba encargado de unas cosas y el inferior para otras: el superior era para lo caliente y el inferior para lo ?cido; estudiaba matem?ticas con el profesor Radivoie Kashanin y llevaba una gorra de punto con un pito en la punta, el profesor Marinkovich le daba clases de hormig?n, y al mismo tiempo aprendi? a reconocer a las mujeres que prefer?an bigotes para cenar. Se hizo famoso por su examen de licenciatura, escandaloso y original, que dividi? a la facultad en dos bandos. Ya a lo largo de sus estudios hab?a advertido que una de las virtudes m?s mort?feras de los grandes escritores era el silencio sobre ciertas cuestiones importantes. Y lo aplic? a su profesi?n: el espacio no utilizado, equivalente a la palabra callada en una obra literaria, ten?a aqu? su figura, el vac?o ten?a su forma y un significado tan mortal y eficaz como el espacio ocupado por una construcci?n. (...)
Publicado por Goizeder @ 2:18  | Textos
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