Lunes, 11 de septiembre de 2006
Goran Petrovic: una sola palabra muchas veces es una novela completa

por Jos? Juan de ?vila
01 / 2006



Hay muchos Goran Petrovic regados por el mundo: uno, por ejemplo, est? desaparecido desde la guerra en la ex Yugoslavia y Amnist?a Internacional sigue busc?ndolo; otro fue responsable de la polic?a pol?tica durante el gobierno de Slobodan Milosevic y uno m?s fue capturado con un pasaporte falso bajo ese nombre en septiembre de 2003 en Argentina, aunque su verdadera identidad era la del criminal de guerra serbio Nebojsa Minic, acusado de participar en 1990 en matanzas de albaneses en Kosovo; muri? en octubre pasado.

Pero estas historias son tristes. El Goran Petrovic que nos interesa estuvo en M?xico rindiendo homenaje a sus lectores y a Jorge Luis Borges y enviando cartas a los escritores del futuro con su ?ltima obra traducida al espa?ol La Mano de la Buena Fortuna; es el Goran Petrovic que percibe la literatura como un ciberespacio aunque sin Google, sonr?e con esa picard?a balc?nica a la que nos acostumbr? Emir Kusturica y demuestra una tesis con su nombre, que salv? de la tentaci?n del pseud?nimo en un mundo lleno de tragedias de otros Gorans Petrovics: ?una sola palabra puede ser en s? misma una novela?.

Invitado a participar en la mesa ?Continentes de la Palabra? de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara junto con el ingl?s Martin Amis y el iraqu? Jabbar Yassin Hussin, nuestro Goran Petrovic lleg? a M?xico y pase? por barrios de la capital como San ?ngel, se dio cuerda con el tequila; vino al M?xico de Terra Nostra, la novela de Carlos Fuentes que lo ha inspirado a grado tal que ?revela- una de sus obras buscaba convertirse en una suerte de Terra Nostra serbia mezclando el mito con la historia.

El Goran Petrovic del que hablamos, bibliotecario en el Monasterio Zica, estudioso de las lenguas serbia y yugoslava, es un lector audaz en Belgrado del realismo m?gico latinoamericano y, como Milan Kundera, un admirador convencido y leal de Terra Nostra.

-?C?mo se lee Terra Nostra en Serbia, aqu? es la menos le?da de las obras de Fuentes?.

-La literatura que se gest? en Am?rica Latina y M?xico desde luego pertenece al cuerpo de mis libros favoritos. Yo tuve en mente muchas veces Terra Nostra cuando estaba escribiendo mi segunda novela, todav?a no traducida al espa?ol, que se llama Cerco de la Iglesia de la Santa Salvaci?n. Quer?a que ?sta fuera la Terra Nostra serbia en el sentido de su magnitud y extensi?n hist?rica, es decir, como una novela en la que se mezcla la historia con el mito y que habla sobre el pasado pero para explicar tal vez el futuro y el presente.

Por ello, aunque Petrovic admite que para escaparse de la realidad durante la guerra en la ex Yugoslavia ?l escrib?a relatos como los de Atlas descrito por el cielo, rebate que sea un autor que se base en la fantas?a. Siempre escribo ?aclara- a partir de un evento real.

La literatura serbia apenas se va a conocer... pero se va a notar
La cita fue frente al Mama Rumba de la plaza San Jacinto. Pero antes de comenzar la entrevista Goran Petrovic dijo que no hablar?a en ingl?s; prefer?a el serbio. ?La literatura serbia apenas se va a conocer, pero se va a notar?, dijo m?s tarde sobre su lengua y cultura.

Su traductora Dubravka Suznjevic, quien puso en buen espa?ol Atlas descrito por el cielo y La Mano de la Buena Fortuna para la editorial Sexto Piso, coment? m?s tarde que el escritor balc?nico dedica tal cuidado al l?xico de sus novelas, que recupera palabras olvidadas o de poco uso en Serbia o que su significado ya se ignora. Al igual que su esposa, que lo acompa?a en este viaje, es en su campo un ?arque?logo? y un defensor de su lengua.

S?, pero para ?l tambi?n la lengua defiende a los lectores. La Mano de la Buena Fortuna ?admite Petrovic- es un homenaje a sus lectores, no s?lo por su trama sino por el cuidado que aplica al lenguaje que da vida a las historias que emergen a partir de un libro-personaje.

La Mano de la Buena Fortuna , cuenta la historia del literato Anastas Branica, que escribi? un raro libro, Mi legado, cuya historia termina disparando otras vidas.

-?Por qu? le preocupa tanto el tema del lector en La Mano de la Buena Fortuna?

-Se piensa que soy un autor que se basa en la fantas?a, pero siempre escribo a partir de un evento real. Yo estaba fascinado con los lectores de mi novela anterior y entend? que los novelistas escriben una obra, pero los lectores la hacen m?s grande, incluso en aquellos espacios de los que el propio autor no es consciente. Me gusta decir que la literatura tiene tres puntos como un tri?ngulo: uno es la misma obra; otro, el escritor, y el tercero, el lector. La distancia entre esos puntos marca la superficie de la literatura.

-?Y c?mo es Goran Petrovic como lector?

-Cuando escribo intento informarme lo m?s posible sobre la ?poca de la cual hablo, o porque estoy buscando una sola palabra investigo mucho; pero no leo obras literarias porque podr?a dejarme llevar por ellas. Me gusta leer casi de todo, aun libros especiales como los diccionarios pues a veces una sola palabra puede ser una novela completa.

?Dedico much?sima atenci?n al l?xico porque pienso que si la literatura debe tener alg?n papel, ?ste debe preservar ciertas palabras, sobre todo debe preservar el verdadero sentido de esas palabras que hoy en d?a se ve torcido y distorsionado. Aprincipios del siglo XXI, muy a menudo ni siquiera entendemos el significado de categor?as generales como por ejemplo la verdad y la mentira, eso pasa al menos en el serbio, pero creo que es un proceso mundial v?lido para todas las lenguas, que tiende hacia una entrop?a. Hoy en d?a usamos cada vez menos palabras como si no nos importara que otras personas nos entiendan o no. Tengo una met?fora que quiz?s ilustra muy bien lo que acabo de decir: nos comportamos muy a menudo como quien tiene un arpa pero s?lo usa una o dos cuerdas?.

Contra los cools y otros bichos del lenguaje

-?C?mo le afecta que el serbio sea una lengua restringida a los Balcanes?

-No estoy en contra de las palabras extranjeras en una lengua. El ingl?s es ahora la lengua de la civilizaci?n global, la lengua de las computadoras; el lat?n sigue siendo la lengua de los abogados y los m?dicos; el alem?n, de la tecnolog?a... Todo eso no es nada malo porque un m?dico mexicano y uno serbio se van a entender perfectamente cuando digan el diagn?stico en lat?n, pero estoy en contra de que una palabra extranjera entre en el espacio de lo que llamamos ?sentimientos?.

?Un ejemplo excepcional muy bueno para esto y que se aplica en todo el mundo es la palabra cool. He contado en serbio que esa palabra anula otras 35 otras palabras; supongo que ocurre lo mismo en M?xico. Pero cada una de esas palabras que anula es diferente y todas se uniforman desgraciadamente por una sola palabra: cool?, refiere Petrovic.

El narrador nacido en 1961 en Kraljevo descarta que vaya a seguir los pasos del checo Milan Kundera o el alban?s Ismail Kadar?, que despu?s de volverse c?lebres dejaron de lado sus lenguas maternas para comenzar a escribir en otra, en ambos casos en franc?s.

?Nunca he sentido ese deseo. Por fortuna o desgracia no sal? de mi pa?s durante mucho tiempo por la situaci?n pol?tica all?, pero tal vez por esa raz?n me sumerg? m?s en mi propia lengua. Ahora ser?a muy tarde tratar de expresar algo m?s serio en otra lengua?.

La po?tica de los oficios
Con La Mano de la Buena Fortuna Petrovic gan? en 2000 el premio NIN, el mayor reconocimiento literario en Serbia, que otorga la revista pol?tica y cultural hom?nima. El t?tulo se refiere a un bazar en Belgrado donde los personajes de la novela hayan su historia. Este bazar, esta tiendita donde las historias son infinitas, recuerda El Aleph de Borges.

-Usted parece dar mucha importancia al nombre de sus personajes ?c?mo los halla?

-Yo escojo con much?simo cuidado cada palabra en mis libros, entre otras cosas tambi?n los nombres de mis personajes; doy los nombres que tal vez reflejan un poco su car?cter o que tienen que ver con su contexto, por ejemplo el de la religi?n cristiana.

?Tengo tres manera de hallar no s?lo a los personajes, sino tambi?n las situaciones. Una es la experiencia personal. Otra es la que me nutre desde la literatura, pero como eso no es suficiente recurro a la tercera, que es como una peque?a astucia: encuentro un hombre con cierto oficio; entonces platico con ?l tratando de tomar prestada su propia po?tica y su l?gica de la vida. Puede ser un vendedor, un vinicultor o tal vez un cerrajero, pero cuando la conversaci?n cruza cierto umbral puedes descubrir que cada uno de ellos tiene su propia po?tica y filosof?a de la vida en sus oficios, que no es menos v?lida que la de un escritor.

La literatura como ciberespacio
-Sobre las situaciones o temas de sus novelas ?por qu? mientras hab?a una guerra en Yugoslavia Goran Petrovic miraba y escrib?a sobre el cielo?

-S?, esta es una especie de escapismo tal vez. Pero era una elecci?n propia y una salida personal. Yo de todos modos viv?a la literatura aun antes de esta ?ltima novela como un espacio independiente o dir?amos un archipi?lago particular de peque?as islas personales.

-?C?mo es su relaci?n con otros artistas serbios, reconoce la influencia en usted de Milorad Pavic, el autor del Diccionario j?zaro?

-Se trata de la literatura y arte de un pueblo peque?o y una lengua peque?a, pero yo dir?a que es una buena literatura porque est? muy ramificada, y cada una de las direcciones tiene uno o dos o tres representantes muy destacados. Dir?a que es una literatura que apenas se va a conocer y creo que va a ser notada en el mundo. Sobre Pavic, tenemos puntos de contacto y desde luego es uno de mis escritores favoritos, pero no trato de seguir sus pasos.

Para Petrovic, despu?s de miles de a?os de literatura occidental es dif?cil ser totalmente original, porque la literatura de la antig?edad ya hab?a trabajado todos los temas importantes: el amor, la valent?a, la traici?n. ?Pero ahora es el papel de los escritores modernos, contempor?neos, decir algo sobre esas categor?as eternas desde la perspectiva de su ?poca, reflejar estos puntos que forman ya parte de la civilizaci?n?, enfatiza.

-Gide afirmaba que todo est? dicho en el mundo, pero como nadie escucha hay que repetirlo.

-No creo que ese hecho sea malo. Percibo la literatura como un lector, como una persona que recibe las cartas del pasado, de la antig?edad; pero como escritor soy una persona que env?a esas cartas al futuro a alguien. Por eso la literatura es un ciberespacio m?s antiguo que el de hoy, que el de las computadoras, aunque no tenemos en ella el Google.

art?culo publicado originialmente en "El Universal"


Fuente:http://www.palabrasmalditas.net
Publicado por Goizeder @ 16:31  | Enlaces Relacionados
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