...Si entendemos que la eternidad desciende como una bendición de Dios, como una clase de iluminación que no envejece, según dicen los monjes bizantinos, y que el tiempo procede de Satanás que está al lado izquierdo del templo, comprenderemos que en un lugar determinado puede producirse la “intersección áurea” de la eternidad y el tiempo. En ese punto de la cruz, donde el tiempo la eternidad se cortan, el tiempo se para un instante para ser bendecido por la eternidad y ése es el momento presente. Fuera de ese instante del presente, en el tiempo pasado y en el tiempo futuro no hay vida jamás la ha habido ni jamás la habrá.
Por lo tanto, estamos aquí porque en esa parte del Universo el tiempo se detiene y así nos permite vivir. Quizás podemos imaginar un tiempo que no logra cruzarse con la eternidad y no consigue detenerse, será un tiempo que carece de presente y por eso será estéril , yermo...
“La novela de Hero y Leandro” de Milorad Pavic..Hero páginas 31 y 32.